Zabalza y su leyenda insurgente

Entrevista: Diego Castro y Raúl Zibechi / Edición de video: Andrés Martínez
Jorge Zabalza presenta el libro “La leyenda insurgente”concebido como un aporte de un viejo luchador social a las rebeldías futuras. Refuta la historia negra y la “celeste” (militarista) del artiguismo a la que le opone su leyenda insurgente. En ella emergen Andresito, Sepé y Encarnación Benítez, para dar fuerza a la conexión entre artiguismo, guaraníes y “escalvos negros”.

Es tiempo electoral y Jorge Zabalza presenta un nuevo libro. Estos dos elementos podrían ser explosivos si estuviéramos frente a un texto con repercusiones similares a “Cero a la izquierda” la biografía escrita por Federico Leicht en octubre de 2007. Pero el texto actual tiene otra intención: dar cuenta de una leyenda insurgente, contar otras historias que interpelen las relatadas por los sectores dominantes para la conformación de lo que hoy conocemos como Uruguay.

Fue presentado por primera vez el pasado 8 de octubre en la ciudad de Minas como homenaje a su hermano Ricardo caído en la Toma de Pando y se prepara una segunda en Montevideo para diciembre.

Zabalza afronta hace un tiempo una complicada enfermedad que no inhibe sus preocupaciones y aportes, desde donde puede y entiende mejor, a las futuras insurgencias.

En esta entrevista que le realizáramos en su casa de Santa Catalina, repasa los motivos y contenidos del libro, pero también se detiene en la coyuntura política actual.

Jorge proviene de una familia blanca, su padre Pedro Zabalza Arrospide fue una figura destacada del partido Nacional, tanto a nivel departamental (Lavalleja) como nacional. Su biblioteca y el contacto con profesores socialistas y comunistas en el liceo lo llevaron a interpelar la lectura histórica promovida por el Partido Colorado para la conformación del Estado uruguayo.

A partir de testimonios de la época recrea un Artigas bastante diferente del solemne militar bien peinado y de gesto adusto que la historia oficial recoge. El Artigas de Zabalza es de pelo largo, bastante mugriento y vestido como podía, lejos de la imagen de las estampitas de Blanes.

Para Zabalza el federalismo que Artigas había leído de autores europeos se adecuaba perfectamente a lo que se podía ver en las relaciones entre los caudillos, las montoneras y los pueblos guaraníes. Una forma política que le daba espacio a todo el mundo, “cada cual puede hacer como quiere y nos coordinamos para pactos de mutua defensa”.

La conversación avanza y la necesidad de explicar la situación actual lleva a Jorge a su experiencia de organización vecinal de Montevideo a la salida de la dictadura hasta la llegada del Frente Amplio a la Intendencia. Recuerda un documento del Frente Amplio previo que establecía la creación de asambleas deliberativas como los órganos principales de la descentralización donde habrían delegados de las organizaciones sociales y barriales, clubes deportivos, comisiones pro-fomento, escuelas, etc: “Entonces esas asambleas tendían a expresar ese movimiento que existía. Esa propuesta fue a la Junta Departamental, ganó Tabarecito, eran necesarios 21 votos y el Frente no los tenía y pactan con los blancos la propuesta de descentralización que finalmente se llevó a cabo. Nosotros, el MPP, el Partido Socialista y la Vertiente sosteníamos que había que hacer la descentralización de hecho, vamos a hacer las asambleas de hecho y después vemos como la legalizamos. Pero NO Tabaré junto con Asamblea Uruguay arreglaron con los blancos, entonces el Consejo de Vecinos se elije igual que el parlamento, integrando ese proceso al sistema electoral”

En la actualidad entiende que es necesario trabajar para una ruptura: La de la idea de que hay capitalismo para siempre y que la revolución es imposible. Para Zablaza esta ruptura la ve por el lado de los movimientos sociales: “feminismo, defensa del medio ambiente y derechos humanos. De los movimientos sociales que han ganado independencia con relación a los aparatos electorales, porque los otros movimientos sociales están atados al éxito electoral del progresismo”