Artigas y los derechos de los pueblos indígenas

Martín Delgado Cultelli
El pensamiento y la práctica de Artigas se presentan como un ejemplo de vías diferentes al genocidio para abordar la "cuestión indígena" en el proceso de independencia. A la vez se vuelve una poderosa herramienta a través de la cual analizar la deuda histórica del Estado uruguayo con los pueblos originarios.

 

Los defensores del Genocidio Indígena cometido entre 1831 a 1834 siguen justificando el accionar de las fuerzas represivas del Estado y el pensamiento racista de las elites gobernantes al sostener que el desprecio hacía los pueblos originarios era parte del pensamiento social de la época y que condenar las masacres es impregnar de conceptos modernos la realidad del siglo XIX. También sostienen que era necesario combatir al indígena casi hasta su desaparición ya que era imposible una convivencia armoniosa entre sociedad criolla y sociedad charrúa. Para que se pudiera desarrollar la República era necesario desaparecer a los pueblos originarios.

Al analizar el pensamiento y accionar de José Artigas durante el periodo revolucionario (1811-1820) vemos todo lo contrario a estas premisas. Vemos la convivencia armoniosa entre los distintos grupos indígenas con la sociedad criolla, en muchos casos la supervivencia de las fuerzas revolucionarias dependió de la ayuda brindada por los charrúas. Artigas tenia una concepción humanista en donde integraba a los pueblos originarios a la sociedad emergente de los pueblos libres, pero respetando sus particularidades culturales. A la vez, Artigas hizo una férrea defensa de la autodeterminación de dichos pueblos y condenando la miseria y marginación a la cual habían sido arrojados por el colonialismo español. El genocidio pues no era la única opción posible para “la cuestión indígena”, sino que se correspondió con la solución enmarcada en los intereses de las elites conservadoras.

Hay quienes sostienen que los pueblos originarios del Uruguay no merecen derechos específicos porque ‘todos somos uruguayos’. Quienes hacen este planteo son reproductores de la idea de la asimilación, de la premisa dominante según la cual los grupos indígenas deben dejar de lado su identidad para pasar a formar parte de la cultura nacional. Estas políticas asimilacioncitas tuvieron auge a finales del siglo XIX y principios del siglo XX siendo las principales responsables de la desaparición de las lenguas charrúa y guaraní en nuestro país. En el ideario y la práctica de Artigas se respetaba las particularidades culturales de cada pueblo con acciones políticas especificas. Incluso se pueden encontrar elementos de una política cultural reivindicatoria de las raíces indígenas, lo que nunca ha vuelto a suceder a lo largo de la historia de Uruguay.

Pero no sólo Artigas tenían estos conceptos: otros hijos de la Revolución de Mayo como Mariano Moreno y como Manuel Belgrano tenían ideales similares. Moreno incluso antes de la revolución había sido abogado defensor de los derechos indígenas en Chuquisaca, Bolivia. Belgrano tenía una retórica de indemnización por los 300 años de saqueo y marginación que produjo el colonialismo en los pueblos indígenas. Es celebre también su planteamiento de la recuperación del Sapa Inka y de reconstrucción del Tawaintisuyu (Civilización Incaica) lo cual nunca fue aceptado. También en la figura de Miguel Hidalgo podemos ver el ideal de la reconstrucción de las culturas arrasadas por la colonización y de reparación a los indígenas. Sin embargo pese a estos nobles ideales de Artigas, Moreno, Belgrano e Hidalgo poco a poco irá triunfando los ideales de exterminio (en Uruguay, Argentina y Chile) y de asimilación (en Perú, Ecuador y México). Es por eso que la recuperación de los derechos políticos, económicos y culturales de los pueblos originarios a nivel Contiental es el más justo homenaje a nuestros Próceres y Libertadores.

Por estas razones es que sostenemos que los ideales de nuestro Karaí Guasú José Artigas no se han llevado a la práctica. Desde el exilio del Prócer en el Paraguay, conviviendo con las comunidades guaraníticas de ese país, todos los sucesivos gobiernos y regimenes han combatido a los indígenas o mantenido la exclusión que nos afecta. Es por eso que nosotros vemos en el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes la recuperación y la puesta en práctica de los ideales antigüistas. El derecho a la autodeterminación, a las tierras y territorios y el respeto a nuestras formas de organización y de creencia tradicionales que planteaba el Karaí Guasú hace 200 años están en el Convenio 169 de la OIT. Es por eso que en estos tiempos de Bicentenario la mejor forma de recuperar el ideario antigüista es ratificando y aplicando el Convenio 169 y así saldar la deuda histórica que tiene Uruguay con los pueblos originarios.



PACTO DE ALIANZA:
Mayoría General del Ejército Oriental. Salto Chico, 26 de febrero de 1812.
“Indios Charrúas y Minuanes unidos al Ejercito; con Lanza, Flecha y Honda en numero de 450.”

José Artigas al charrúa Caciquillo Manuel Artigas, 21 de Setiembre de 1812.
“Cuando tengo el gusto de hablar con el noble Cacique Don Manuel Artigas, lo hago con toda la Satisfacción, que me inspiran sus dignos pensamientos. Yo estoy muy seguro de estar siempre con vos, así como vos debes siempre contar conmigo. Nada habrá capaz de dividir nuestra unión; y cuando los enemigos se presenten al ataque, nos vera el Mundo ostentar nuestra amistad, y la confianza que mantenemos. Yo estoy muy convencido de tus buenos sentimientos: por ellos, y por las demás cualidades que te adornan, será siempre un Amigo, y de los que te siguen, tu Padre Artigas.”
 
José Artigas al Teniente Gobernador de Corrientes, Elías Galvan. Arroyo Negro, 14 de noviembre de 1812.
“Toda la Banda Oriental me sigue en maza resueltos todos a perder mil Vidas antes que gozarlas en la esclavitud: los indios infieles abandonando sus tolderías inundan la campaña presentándome sus bravos esfuerzos para cooperar a la consolidación de nuestro gran sistema.”

Informe secreto al Gobernador de la Capitañia de Rio Grande sobre las Fuerzas de Artigas. 6 de octubre de 1814.
“Casi todo Cerro Largo se a incorporado a la gente de Artigas y esté cuenta con 3000 soldados y 900 indios bravos al mando de cinco caciques.”


Fragmentos del poema de Joaquín Lencina “Artigas y los Charrúas”, Paraguay, 1840.
“De donde viene esa gente oscura
Que no es de bronce ni negra
Enigma la raza Charrúa.
(…)
A nadie respetan sino Artigas
Lo admiran por jinete valiente
Porque no elude las fatigas.

Para que se respete a esa gente
(…)
Según ellos es el gran cacique
Saben que así no habrá quien les quite
La libertad, de su raza y nación.”


IMPORTANCIA DE LA LEGALIDAD:
Extracto de la Oración Inaugural del Congreso de Abril desarrollada por el “Ciudadano Artigas”, 1813
“…El tenor de mis contestaciones es el siguiente: Ciudadanos, los Pueblos deben ser libres. Ese carácter debe ser su único objetivo, y formar el motivo de su celo. Por desgracia, va a contar tres años nuestra revolución, y aún falta una salvaguardia general al derecho popular. Estamos aún bajo la fe de los hombres, y no aparecen las seguridades del contrato. Todo extremo envuelve fatalidad; por eso una desconfianza desmedida sofocaría los mejores planes. ¿Pero es acaso menos terrible un exceso de confianza? Toda clase de precaución debe prodigarse cuando se trata de fijar nuestro destino…”


RESPETO Y RECONOCIMIENTO DE LA ESPÍRITUALIDAD:
Instrucciones que se dieron a los Diputados de la Provincia Oriental para el desempeño de su misión en la Asamblea General Constituyente. 13 de abril de 1813.
Art. 3º - “Promoverá la libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable.”


RESPETO Y RECONOCIMIENTO DE LAS AUTORIDADES TRADICIONALES Y DE LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA TRADICIONAL:
Descripción del Padre Dámaso Antonio Larrañaga sobre el Campamento General de Artigas. Santa Lucia Chico, 2 de febrero de 1813.
“Habiendo llegado de nuevo al Campamento donde había quedado el coche esperando por caballos y nuevos reparos de que necesitaba, nos fue preciso pasar todo el día esperando por auxilios para el camino. Con este motivo tuve ocasión de tratar con los Caciques Minuanes que acompañan y aman tiernamente al Jefe de este Ejército: uno de ellos comió con su mujer en la mesa del General habiendo dejado en su toldería otras dos mujeres suyas, que por lo visto son polígamos.”

José Artigas al Comandante General de Misiones, Andrés “Artigas” Guazurary. Paraná, 12 de marzo de 1815.
“… Por el conducto del Gobernador de Corrientes pasé a usted hace tres días, las circulares para que mande cada pueblo su diputado indio al Arroyo de la China. Usted dejará a los pueblos en plena libertad para elegirlos a satisfacción, pero cuidando que sean hombres de bien y de alguna capacidad para resolver lo conveniente…
Es cuando tengo que prevenir usted y exhortarle a que cada día trate con más amor a esos naturales, y les proporcione los medios que estén en sus alcances para que trabajen y sean felices.”


Autoridades del Pueblo Indio Las Garzas: Pedro Naré (Cacique), Gerónimo (Comandante), Gabriel (Alcalde) y Mathías (Juez Comisionado) a José Artigas. 10 de enero de 1816.
“En cumplimiento del oficio de Vuestra Merced fecha 9 del mes próximo pasado, se practico en este pueblo la elección de Diputados en reunión de los individuos del pueblo, ciñéndonos al método de las instrucciones que se nos ha dirigido, y habiendo recaído dicha elección en la benemérita persona del natural abipón Sebastian Patricio, idóneo y de sana conducta, y de que a éste le damos todo nuestro poder y credencial, se lo avisamos con el mismo para su inteligencia.”


TIERRAS Y TERRITORIO:
Instrucciones que se dieron a los Diputados de la Provincia Oriental para el desempeño de su misión en la Asamblea General Constituyente. 13 de abril de 1813.
Art. 9º - “Que los siete Pueblos de Misiones, los de Batoví, Santa Tecla, San Rafael y Tacuarembó, que hoy ocupan injustamente los Portugueses y a su tiempo deben reclamarse, serán en todo tiempo territorio de esta Provincia.”


Reglamento Provisorio de la Provincia Oriental para el Fomento de su Campaña y Seguridad de sus Hacendados. 10 de setiembre de 1815.
6º - “Por ahora el Sr. Alcalde Provincial y demás subalternos se dedicarán a fomentar con brazos útiles la población de la campaña. Para ello revisará cada uno, en sus respectivas jurisdicciones, los terrenos disponibles, y los sujetos dignos de esta gracia, con prevención de que los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres, todos podrán ser agraciados con suerte de estancia, si con su trabajo y hombría de bien propenden a su felicidad, y a la de la provincia.”

José Artigas al Cabildo Gobernador de Montevideo. Purificación, 22 de junio de 1816.
Participo a Vuestra Señoría que acaban de llegar a este Cuartel General además de los Guaicuruses que tenemos reducidos a nuestra sociedad, más de 400 indios Abipones con sus correspondientes familias a quienes he podido atraer con cuatro caciques, por medio del principal, Don José Benavides. No dudo que ellos serán muy útiles a la Provincia y que todo sacrificio debe dispensarse en su obsequio, consiguiendo con ellos el aumento de la población que es el principio de todos los bienes. Al menos este es mi propósito y no dudo que Vuestra Señoría penetrado de mis deseos coadyuvará con los suyos a formalizar una medida que hará siempre honor a los orientales y cuya importancia debe conocerse muy presto en los resultados. Por lo mismo no he perdonado fatiga ni sacrificio – ni desmayaré en los que deban prodigarse – hasta ver plantada en nuestro país la felicidad que es de esperar y la miro como una consecuencia de nuestros afanes. Estos robustos brazos darán un nuevo ser a nuestras fértiles campañas que, por su despoblación, no descubren todo lo que por sí en cierran ni toda la riqueza que son capaces de producir. Ansioso de dar impulso a esta idea, es preciso que Vuestra Señoría se empeñe conmigo en allanar todas las dificultades. Vuestra Señoría debe estar persuadido que mi situación es aislada de recursos. Espero que Vuestra Señoría, encargado de iguales deberes, no perdonara momento por realizar la personalidad de estos sentimientos. Al efecto, es preciso que Vuestra Señoría nos provea de algunos útiles de labranza, arados, azadas, picos y palas, igualmente que algunas hachas, para que empiecen estos infelices a formar sus poblaciones y a emprender sus tareas. Es asimismo necesario que Vuestra Señoría remita las semillas de todos los granos que se crean útiles y necesarios para su subsistencia y la de los demás. En una palabra, sea ésta una de las muy recomendables que ocupen su atención en conformidad de mis deseos y el que demanda el adelantamiento de la Provincia.” 


RECONOCIMIENTO Y RESPETO DE LAS AUTONOMIAS INDÍGENAS:
 Memorias del Brigadier General Antonio Díaz sobre la incorporación de una toldería charrúa con 297 hombres de armas y 350 personas entre mujeres y niños. Arroyo Arias, noviembre de 1812
“Se unieron a Artigas sin pacto ni Alianza y conservando su independencia, sus costumbres y hábitos feroces.”

José Artigas al Gobernador de Corrientes José de Silva. Paraná, 9 de mayo de 1815.
“Igualmente reencargo a usted que mire y atienda a los infelices pueblos de los indios. Los del pueblo de Santa Lucía, lo mismo que el de Itatí y de Las Garzas, se me han presentado arguyendo la mal versación de sus administradores. Yo no lo creí extraño por ser inveterada y ya es preciso mudar esa conducta. Yo deseo que los indios en sus pueblos se gobiernen por sí, para que cuiden de sus intereses como nosotros de los nuestros. Así experimentaran la felicidad practica y saldrán de aquel estado de aniquilamiento a que los sujetó la desgracia. Cuando sostenemos la Patria, recordemos que ellos tienen el principal derecho, y que sería una degradación para nosotros mantenerlos en aquella exclusión vergonzosa que hasta hoy han padecido por ser indianos. Acordémonos de su pasada infelicidad y si ésta los agobió tanto que han degenerado de su carácter noble y generoso, enseñémosle nosotros a ser hombres y señores de sí mismos. Para ello, démosle la mejor importancia en los negocios. Si faltan a sus deberes castígueseles; si cumplen, eso mismo será para que los demás se enmienden, tomen amor a la Patria, a sus pueblos y a sus semejantes. Con tan noble objeto recomiendo a usted todos esos infelices. Si fuera, posible que usted visitara a todos esos pueblos personalmente, eso mismo les serviría de satisfacción, y a usted de consuelo al ver a los pueblos de su dependencia en sosiego. Don Francisco I. Ramos, Administrador de Itatí, me ha escrito indemnizando su conducta; los indios la acriminan, y usted como que todo lo debe tener presente, tome sus providencias en la inteligencia que lo que dicta la razón y justicia es que los indios nombren a sus Administradores de ellos mismos.”

José de Silva, Gobernador de la Provincia de Corrientes, al Pueblo de Itatí. 8 de junio de 1815.
“…Por cuanto he venido a este pueblo de Nuestra Señora de Itatí a cumplir órdenes que se me dirigen por el Supremo Jefe de los Orientales, Ciudadano José Artigas, y siendo uno de los objetivos que se me recomienda por éste el de la protección de los naturales de los Pueblos de Indios, en orden de su propia existencia y que éstos se gobiernen de por sí, manejando con gusto sus intereses y gozando la Libertad que de derecho les corresponde…”


POLITÍCAS PÚBLICAS DESTINADAS A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS:
José Artigas al Cabildo Gobernador de Corrientes. 31 de enero de 1816.
“…El segundo objeto, es la indolencia con que se ha mirado a los indios, negándoles los auxilios precisos al tiempo mismo que informaba Vuestra Señoría no eran convenientes en ese destino. Ansioso de que mejorasen de suerte mandé traerlos a este destino según dije a Vuestra Señoría en mi anterior. Efectivamente, ha llegado el cacique Don Juan Benavides que se queja de la indolencia con que son mirados y de los ningunos auxilios que se les han franqueado para su transporte, por lo que no han podido traer sus familias y se hallarán por consecuencia imposibilitados para conducir los demás que quieran venirse. Ya dije a Vuestra Señoría que lejos de serme perjudiciales, me serían útiles. Es preciso (como ya dije a Vuestra Señoría) que a los indios se les trate con más consideración, pues no es dable cuando sostenemos nuestros derechos, excluirlos del que más justamente les corresponde. Su ignorancia e incivilización no es un delito reprensible. Ellos deben ser condolidos más bien de esta desgracia, pues no ignora Vuestra Señoría quién ha sido su causante; ¿y nosotros habremos de perpetuarlas? ¿Y nos preciaremos de patriotas siendo indiferentes a este mal? Por lo mismo es preciso que los Magistrados velen por atraerlos, persuadirlos y convencerlos, y que con obras, mejor que con palabras, acrediten su compasión y amor filial. Después de esto, nada tengo que repetir a Vuestra Señoría por este deber sino que multiplique sus más análogas providencias relativas a este fin y a la eficacia debida en su desempeño.”


Danzas Indianas en las Fiestas Mayas, Montevideo 26 de mayo de 1816.
“Se repitió la danza de los niños indianos, que cada vez ofrecía nuevos estímulos a la admiración y al aplauso. El pequeño cacique corifeo se presentaba sentado en aptitud de satisfacción y naturalidad. Allí recibía diferentes homenajes de los hijos del sol. Luego se ponía de pié, arengaba en honor de libre derecho de los Americanos, y el pueblo hacía resonar mil vivas al despejo, y habilidad de la tierna juventud.”


FUENTES:


Acosta y Lara, E. F. 2010. La Guerra de los Charrúas. Ediciones Cruz del Sur. Montevideo.
Ayestarán, L. 1997. Las Músicas Primitivas en el Uruguay. Editorial Arca. Montevideo.
Martínez Sarasola, C. 2013. Nuestros Paisanos los Indios. Ediciones Del Nuevo Extremo. Buenos Aires.
Melogno, T. 1976. Artigas, La Causa de los Pueblos. Ediciones de la Banda Oriental. Montevideo.
Pielfort, J. 2002. Artigas y los Indios. En: Almanaque del Banco de Seguros del Estado, Año 2002. Impresora Polo Ltda. Montevideo
Ribeiro, A. 1999. Los Tiempos de Artigas: Tomo 3, La definición del territorio. Editorial El País S. A. Montevideo. 

IMAGEN:

Detalle de Mural en la ciudad de Yapeyú (provincia de Corrientes, Argentina) que representa un encuentro simbólico entre José de San Martín y Andresito Guaçurarí. Fuente: Aguapey Noticias.